"No llegar también es una forma de permanecer"

Soy un procrastinador profesional: dejo para mañana lo que hoy podría hacer, quizá porque hoy estoy ocupado con lo de ayer, o porque, al fin y al cabo, la procrastinación no es más que un método personal para organizar mi tiempo según mis propias prioridades. Los libros, los proyectos, los planes que empiezo y dejo: todo forma parte de un mismo movimiento. Siempre regreso a lo que dejé atrás, pero desde un ángulo distinto, con otra mirada, con la certeza de que avanzar no significa llegar, sino permanecer en movimiento.

Ultimos instantes del blog

LA INDOMABLE INTELIGENCIA ARTIFICIAL
EL RASTRO (o la costumbre de no comprar nada)
Historias de escritorio (el ritual del café, las plumas y los vinilos)
Manual (inútil) para atrapar historias que prefieren la noche
Del pulgar al teclado (o cómo dejar de hacer trampas al solitario)
El arte de apartarse